miércoles, 16 de septiembre de 2015

La libertad

La libertad


Se encajo como una cuña, cuando ya nada podía ser peor.
Cuando la esperanza callo de pronto con un mutismo cruel y de escarcha.
Cuando ello trepo la agónica sonrisa que desmedida me dio la oscura paloma de la noche.
Clavada en las manos las espinas del dolor que ya no duelen y frió así...
así como quien ignora el llanto de un niño.
Como no esperar nada, si la hiedra es como la esperanza que perdura en tus ojos
que lamenta el brillo de lluvia que ellos me regalan.
El remolino de recuerdos, adiós...
sangra mas que roció "el corazón" y el callado bullicio quedo trunco en la penumbra de estancadas esperanzas que fueron bienaventuradas alguna vez, pero hoy ya no.
Las aturdidas turbas dejan de ser elocuentes, la voz que traía futuro se heló en si misma
y hoy duerme casi eterna.
Así es hoy la democracia.
Esa que lucho por ser tan déspota como su represor.
La que peleo de a caballo contra ejércitos de otras tierras y hoy se creen libertadores.
Esa es la libertad! que te obliga a callar a coste de tu libertad.
Eso es Esperanza! Callad los hombres y permitid que los niños nos enseñen que significa libertad.
Callad las armas que mutilan pueblos, gentes, y todo a su paso...
La idea de sueños de libertar queda empañada por sus defensores y la idea de despotismo es un arrullo ante esta primera.
Tu poder no te hace grande.
Ya ni el miedo es nuestro impedimento mayor para enfrentarte,
ya la sangre que corrió le dio vergüenza a tu idea
y no permite que veas mas allá de tu propio odio.

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